PRIN’ LA LÁ – UN NUEVO ORDEN

por deberes y privilegios

A comienzos de 2007 se producía la puesta de largo de un misteriosos grupo que ya venía levantando expectación desde hacía dos años. Esto es Prin’ La Lá (Eureka, 2007) despertó desde su lanzamiento grandes elogios por parte de la crítica y una gran aceptación del público, que llenaba los conciertos para ver e intentar comprender mejor en qué consistía exactamente esta peculiar formación de tres niñas cantantes y su primo músico (Fernando Vacas, Flow). Casi seis años después y cuando todo el mundo daba por hecho el carácter efímero y puntual del grupo aparece Un nuevo orden para demostrar que no lo habían dicho todo y que aún podían seguir jugando con mundos imaginarios.

Macarena, Isabel y Blanca siguen estando al frente y ya no son tan niñas, Fernando Vacas sigue encargándose de la producción, y las canciones siguen llevándonos a mundos paralelos donde no todo es magia y la oscuridad también está presente. De hecho las propias protagonistas describen este disco-viaje como una odisea espacial; una descripción del mundo desde el espacio, donde ven lo mal que están las cosas aquí y lo bien que podrían estar.

El grupo deja clara la voluntad de continuismo con el anterior disco desde el primer tema: Daba vueltas está directamente emparentada con Naves que dan vueltas a un balón en melodía y temática, y es el arranque perfecto para un viaje electrónico donde nos hablan de planetas salvadores (Gregorian, el planeta), la incomunicación (Un segundo más), la brevedad de la vida (la positiva Kiss the future) e incluso se atreven con una Oda a América.

 

En este disco no hay versiones ni poemas de Panero pero el espíritu mágico, perverso y libre permanece en cada una de las trece canciones que lo componen. Una mirada distinta y sincera hacia nuestra vida y costumbres con el punto justo de inocencia. Cruel o fantástico dependiendo del cristal (o la voluntad) que tengamos delante, un nuevo orden es posible.

Por Fran Martiáñez

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